El espacio y el diseño

Hablar del espacio nos remite a todo lo que nos rodea y a diferentes conceptos en una diversidad de disciplinas, desde el espacio físico, el espacio geográfico, el espacio exterior e interior, en relación a la tipografía, a la capacidad y volumen, entre muchos otros. Pero discernir en la temática del espacio y el diseño, automáticamente pensamos en las necesidades de espacio para habitar y cohabitar los seres humanos en un sitio que satisfaga nuestras necesidades biológicas, estéticas y que mejore nuestra calidad de vida. En el diseño de espacios, la configuración del terreno, los materiales de la naturaleza y la vegetación en sí mismos pueden definir un espacio. En el gremio del diseño, se formula que el espacio se encuentra definido por el volumen, aún cuando éste no coincida con la forma que lo delimita, puede variar según los niveles interiores, su proporción, color y texturas que nos proyectan una dimensión visual, así como las transparencias dadas por su dirección.

Cuando se diseña, se debe definir claramente la calidad y el tipo de espacio que se pretende manejar, considerando a la función, la forma, la escala, las circulaciones, la relación interior-exterior, su acción sobre los individuos, las actividades que ejecutarán los usuarios, los materiales a emplear, el estilo, el mobiliario, entre otras características, que sin duda en conjunto e interrelacionados podemos imprimirle la estética. La Función, se refiere al rol de los espacios dentro de la estructura del sistema, Lois Kahn los subdivide en dos y permite darle un tratamiento formal, jerarquizado y expresivo a los espacios.

  • Espacios Servidos: los que sirven, aquellos que son el motivo por los cuales se construyen.
  • Espacios Servidores: son aquellos que complementan la actividad funcional en los espacios servidos.

Por ejemplo en un corporativo los privados, las oficinas y las áreas que las apoyan, son espacios servidos; la recepción, los pasillos, baños, archivos, bodegas, son espacios servidores.

Para los interioristas es fundamental cuidar el factor ambiental, respetando al máximo los vanos que por supuesto aportarán la iluminación y ventilación natural y según la orientación del espacio tomar decisiones para evitar la afectación de la temperatura en el sitio, de igual manera, poner especial atención en el contexto urbano para dar las soluciones acústicas respecto al ruido.

Los espacios también se clasifican por la relación entre su forma y la circulación que se permite a través de ellos como los espacios progresivos ya que se perciben que crecen o decrecen. Los espacios progresivos compuestos se amplían y nos van a preparar a otro espacio donde podemos considerar la sorpresa.

La relación de los espacios se da de tres maneras: Directa, ya que lo único que va dividir al espacio pueden ser los muebles. Indirecta, cuando se divide a través de muros bajos, desniveles en el piso, en plafones, diferentes formas del espacio. Y los espacios sin relación, su nombre lo dice tienen nula relación, son espacios autónomos.

En la transformación del espacio intervienen directamente la circulación, la colocación de los accesos y áreas de uso. Siempre deberá existir una relación directa entre el espacio y la circulación. Sin embargo, es imprescindible buscar el máximo respeto entre función, forma, concepto, estilo, carácter, materiales y contexto, con el objetivo de evitar una fractura del diseño en cuanto a la función del espacio y la estética que se imprimió en su momento y las nuevas funciones y necesidades físicas de diseño para las modificaciones actuales.

http://www.interiorgrafico.com/edicion/decima-segunda-edicion-septiembre-2012/el-espacio-y-el-diseno

 
© Ofinova | Desarrollo web: spirole.com